Tracy Howe Wispelwey, cantautora, compositora y teóloga, ha viajado desde el año 2000, sirviendo como artista de tiempo completo en campus universitarios, prisiones, iglesias y casas particulares. Su trabajo la ha llevado a recorrer las tres Américas, además de otras partes del mundo. Toca guitarra (acústica y eléctrica) y tiene formación en piano clásico. También se desempeña como compositora de música electroacústica (un género contemporáneo que mezcla el audio tradicional con nuevos timbres generados electrónicamente). En sus interpretaciones en vivo, presenta una fusión muy interesante en la que sus canciones y poemas se mezclan con sonidos y ritmos étnicos. Recientemente sirvió como artista en residencia con la organización New York Faith and Justice, y ayudó en la producción de un proyecto discográfico con Brian McLaren titulado Songs for a Revolution of Hope (Canciones para una Revolución de la Esperanza). A través de historias de vida, experiencias y testimonios de quienes
A través de sus composiciones, Tracy busca ofrecer las historias de vida, sonidos y experiencias de quienes viven para los demás, partiendo de la firme creencia en que las relaciones son el mayor catalizador de la justicia.
En 2008, Tracy interrumpió sus viajes constantes para completar una maestría en divinidades (teología) en la Harvard Divinity School, la cual finalizará en mayo de 2012. Durante este período ha continuado su labor artística, fruto de la cual lanzó, en mayo de 2011 Hold On To Love, un proyecto que ha recibido increíbles reseñas y ayudado a forjar un nuevo género musical, en el que confluyen propuestas diversas que van desde los cantos de Taize, hasta la música étnica y congregacional.
Tracy nació en la hermosa ciudad de Boulder, Colorado (E.U.), donde vivió hasta 2009, cuando se mudó a Massachussets para adelantar sus estudios. Recibió formación musical clásica en piano desde los cinco años de edad y comenzó a componer música y escribir poesía a los 12 años. Luego se enseñó ella misma tocar la guitarra. Sus primeros dos albumes fueron grabados durante su tiempo en la universidad en un estudio localizado en un sótano.
Tracy comenzó a viajar de tiempo completo en el año 2000. No fue la ambición por la atención o el estrellato lo que la llevó a planear su primer tour, su motivación fue el deseo de hacer una conexión con las personas. Tres años y 400 shows después, su visión se refinó y se enfocó más que nunca en traer esperanza por medio de la música y las relaciones personales. Debido a su deseo de servir a la gente y las comunidades marginadas, el Proyecto de Restauración se convirtió en una organización sin fines de lucro en el 2003 y "Restoration Village"se lanzó como una plataforma para colaboración y compartir recursos y relaciones.
El Proyecto de Restauración viajó bajo el radar de la industria y la cultura pop. Carente de la atención de los medios el grupo se presentó en mas que 100 universidades en 40 diferentes estados en los primeros años, dependiendo unicamente de sus relaciones personales y nuevos adeptos a su música para continuar avanzando. En el 2005 la banda fue seleccionada de entre miles de artistas por la Asociación Nacional de Colegios y Actividades (NACA por sus siglas en inglés , que es el espctáculo universitario más grande es Estados Unidos). Por algunos años el salir de gira estaba enfocado en campus universitarios, pero El Proyecto de Restauración también ha visitado prisiones, centros de rehabilitacións, albergues citadinos y continúa visitando comunidades en Latinoamérica y el mundo. En el 2007 Tracy comenzó en explorar caminos nuevos y alternativos de la gira y el arte, como conciertos en casas, que son una forma sostenible y posible en cualquier país y situación socio-económica.
Con un deseo profundo de ayudar a lideres y pioneros en todo el mundo en traer la presencia de Amor transfomacional a sus comunidades, Tracy comenzó en mas colaboración. En el 2008, Tracy hizó una gira con el autor Brian McLaren, alrededor del mensaje de Jesus en relación a las crises mundiales y produció con él un proyecto se llama Canciones por una Revolución de Esperanza. En el 2009, Tracy servía como artista en residencia para el grupo Fe y Justicia, Nueva York y luego trabajaba con el grupo Amahoro-Africa, escribiendo canciones nacido por las experiencias y motivos de ellos. Adicionalmente, Tracy sirvió como directora de arte y liturgia para la reunión de los institutos teológicos de Boston, celebrada en 2010 en torno al tema de la misión global.
Tracy ha asumido el compromiso de ayudar a que más líderes y comunidades se sumen al trabajo por la restauración y la justicia; y de crear música que proclame la bondad y la esperanza en un mundo quebrado. Como expresión de ese compromiso, trabaja actualmente en la consolidación de una red de artistas cristianos de América Latina.
Además de ser una artista y líder de adoración, Tracy es una experimentada conferencista y docente, que evidencia una gran pasión por ayudar a que personas y comunidades se reencuentren con su propósito creativo. Gusta de guiar a otros hacia una mayor comprensión de la teología de la adoración, y de abrir espacios de creación artística en los que las personas descubren, por ejemplo, su capacidad para producir nuevas canciones. Para ello ofrece talleres, prédicas, liderazgo en la adoración y conciertos (que pueden ser en eventos grandes o en casas particulares). Después de haber participado con miles de comunidades de adoración, Tracy ha desarrollado un profundo sentido de urgencia de ver una iglesia creciente y madura.
Tracy está dispuesta a discipular y ayudar a otros artistas a desarrollar su propio ministerio, de tal manera que puedan ser lo más efectivos posible en su labor por el Reino y por la sostenibilidad económica de sus familias. Vive en Boston, pero viaja frecuentemente por Estados Unidos y América Latina. Si quieres saber más sobre ella y su trabajo, no dudes en contactarla.
El Proyecto de Restauración es una visión de compañerismo musical y artístico de cantautora Tracy Howe Wispelwey. Esta cimentado en la eterna esperanza de un creador amoroso y en la creencia de que los artistas que son capaces de expresar cualquier cosa acerca de esta esperanza son un conducto de restauracion espiritual y relacional.